En Camp Culture: A World Language Experience, los estudiantes de secundaria no solo aprenden idiomas, sino que pintan, diseñan, prueban platillos y cuentan historias de un nuevo mundo.
Hasta el 25 de junio el campo permitirá a los estudiantes aprender español, alemán, francés y chino mandarín a través de actividades prácticas como bailes tradicionales, lecciones lingüísticas básicas y degustaciones en colaboración con Servicios de Alimentos y Nutrición Infantil.

Lisa Whitaker, directora de Enriquecimiento y Apoyo Académico, dijo que la idea del programa nació de una simple inquietud: los estudiantes no saben de lo que se pierden.
“Muchas veces eligen español o francés, mientras que el alemán, la lengua de señas y el mandarín rara vez son elegidos”, dijo Whitaker. “Muchos estudiantes simplemente tienen poco acercamiento a estos idiomas o de cómo los podrían usar en el día a día”.
Para Whitaker, el campamento se trata de acceso e imaginación. Al dar a los estudiantes una prueba de estas culturas ahora, espera que se sientan más confiados al elegir preparatorias y cursos que se armonicen con su curiosidad, y que incluso descubran una nueva pasión que podría dar forma a su futuro.
La instructora del campamento Fernanda Fernandes, quien creció en Brasil y ahora enseña francés en Preston Hollow Elementary School, dijo que el énfasis es claro.
“La meta durante este tiempo no es enseñarles tanto lenguaje, sino cultura”, dijo. “Una vez que sientan un vínculo con la cultura, quieren descubrir más sobre el idioma. Aprenden unas cuantas palabras, pero aún no a profundidad”.
Bazey Mireles, maestra de español en Robert T. Hill Middle School, quien enseña con Fernandes, considera el campamento una oportunidad de sembrar semillas duraderas.
“Queremos que sepan que estas lenguas están disponibles para cumplir con su crédito de lengua”, dijo Mireles. “Queremos que se sumerjan en la cultura para que se interesen en aprender otro idioma”.
La semana del español es un ejemplo perfecto.
Los estudiantes crearon autorretratos inspirados por Frida Kahlo y Diego Rivera, luego combinaron historia y redes sociales al diseñar páginas al estilo de Instagram para los incas. También estudiaron sobre deportistas como Lionel Messi e hicieron cartas coleccionables. Después, diseñaron afiches de cine inspirados por las películas de Guillermo del Toro y la cultura latina.
Estos proyectos transforman el ambiente del salón, dijo Mireles.
“Es menos presión para ellos”, dijo Mireles. “Se ponen creativos. Les encanta expresarse, y siento que enseñarles a través de la cultura les quita presión, lo que los motiva a seguir creando”.
El tiempo es otro lujo del campamento. Puesto que cada jornada dura más que los periodos regulares de clase, los estudiantes se concentran en su trabajo en vez de apurarse antes de que suene la campana.
“Como es un ambiente un poco más relajado, pueden ahondar en sus manualidades y actividades prácticas para expresarse”, dijo Fernandes. “A veces no tenemos tiempo para hacer eso en un salón regular, pero durante el verano, no se estresan por terminar todo en un solo periodo”.
Otro atractivo es que la Copa Mundial de la FIFA está en Dallas. Los estudiantes diseñan sus propias mascotas FIFA según un país hispanohablante, relacionando así la fiebre deportiva con la cultura y la creatividad.
Ambas maestras procuran relacionar el idioma con el mundo real. Mireles habla con los estudiantes sobre importantes empresas internacionales radicadas en Dallas, y lo mucho que importa poder hablar con otras personas en su propio idioma.
“Si quieres ser parte de algo importante, tienes que poderte comunicar con los demás”, dijo Mireles. “Se aprecia muchísimo cuando otra persona entiende la cultura de uno”.
Para Fernandes, quien también tiene estudios en literatura y periodismo, el propósito del campamento va más allá.
“Los estudiantes están aprendiendo a ser ciudadanos de este mundo, no solo de un lugar”, dijo Fernandes. “La IA y las herramientas de traducción te pueden ayudar con un par de palabras, pero no con la cultura, y todo ocurre a través de la cultura”.
