Para miles de estudiantes, el día escolar empieza en el autobús. Cada día, los autobuses amarillos ruedan por las calles, sus puertas se abren y sus señales de alto detienen el tránsito.
Los conductores juegan un rol esencial en la comunidad de Dallas ISD, pues a menudo son el primero y último contacto con los estudiantes todos los días. De la mañana a la tarde, aseguran que lleguen sanos y salvos a la escuela al tiempo que tienden lazos significativos.
Cada conductor es parte de un sistema de transporte coordinado que favorece el éxito estudiantil e invierte en su futuro.
Dallas ISD celebra la dedicación de sus conductores y el cuido que les dan a los estudiantes. Pero no lo hacen solos. En cuatro ubicaciones, el Departamento de Servicios de Transporte se esfuerza por que los conductores cuenten con las herramientas y el apoyo necesarios para que cada ruta se complete sin contratiempos.
La conductora Arrick Boyd se encarga de las rutas de las primarias, las preparatorias y aquellas que se completan a mediodía. Su estación está en el Kleberg Service Center. Todos los días, Boyd transporta a estudiantes a varias escuelas, asegurándose de que lleguen bien y generando confianza con las familias.
Boyd lleva como conductora de autobús de educación especial seis años, tiempo en que ha priorizado la sensación de seguridad de los estudiantes.
“Es importante ser positiva, consistente, confiable y puntual”, dijo. “Uno nunca sabe con qué se va a encontrar, sea mal tiempo o tráfico. Pero si es consistente y puntual todos los días, genera confianza y es reconfortante para los estudiantes”.
Dallas ISD moviliza 800 autobuses al día que recorren más de 18.4 millones de kilómetros cada año, prestando servicio a un promedio de 20,000 estudiantes a diario.
Este extenso sistema es sostenido por el vasto equipo del Departamento de Servicios de Transporte Estudiantil.
Angela Brown, despachadora de autobuses, se prepara todos los días para que el transporte se dé con éxito, y se asegura de que los conductores se sientan apoyados antes de salir a la ruta. Con su estación en Cockrell Service Center, Brown ayuda a que cada ruta esté cubierta y se finalice puntualmente.
“Al comenzar el día, saludo a todos los conductores”, dijo Brown. “Les doy los buenos días y los saludo con una sonrisa y energía positiva. Trabajamos como equipo, ya sea en persona, con el radio o el teléfono. Respeto y valoro profundamente a nuestros conductores”.
Igualmente esenciales son Mardale Brooks y Maria Morgan, cuyas estaciones están en el edificio de transporte principal.
Brooks, coordinador de transporte, presta apoyo al centro de llamadas y se encarga de las preguntas enviadas por padres, administradores escolares y el público en general sobre el estado de los autobuses estudiantiles.
Morgan, en cambio, es la administradora de rutas y tiene más de 20 años de experiencia en el campo de transporte estudiantil.
“Los conductores son nuestros ojos en la carretera”, dijo Morgan. “Están en la primera línea con los padres y los estudiantes, así que nos esforzamos por hacer las rutas eficientes y seguras, y que los conductores las puedan navegar y recoger a los estudiantes del lado correcto de la calle”.
Su equipo gestiona las rutas de educación general y especial con el fin de que todas sean adecuadas. Asimismo, usan programas electrónicos para crear los horarios y colaboran de cerca con los conductores para ir mejorando cada vez más sus rutas tomando en cuenta sus sugerencias.
“Los conductores son profundamente valorados en nuestro departamento”, dijo Morgan. “Su labor es esencial para las funciones diarias de Dallas ISD. Si no transportaran a los estudiantes, la labor de muchos no tendría significado. Ellos mantienen la integridad de nuestras rutas y la seguridad de los estudiantes. Los conductores de autobuses escolares son una parte valiosa no solo para nuestro departamento, sino también para toda esta organización”.
