Contribuidora especial: Alysson Arcila
La generación de este año del Campamento de Verano de Futuros Médicos dedicó sus vacaciones al estudio de la medicina, y en particular, del corazón.
En una sala, los estudiantes mantienen el pulso firme sobre unas almohadillas de sutura mientras practican sus primeras puntadas, y en otra, se inclinan sobre el corazón de un cerdo, deslizando sus dedos enguantados por su interior para ver cómo alguna vez transitó la sangre en él.
Estos futuros médicos se reunieron en Hillcrest High School y South Oak Cliff High School este verano para obtener una perspectiva práctica del campo médico.
“No sospechaba que vinieran con tanto conocimiento previo. Llegaron deseosos de aprender y practicar”, dijo Tamara Ballard, bibliotecaria de Martin Weiss Elementary School.
Su rol en el campamento es que todo siga adelante como debe. Toma lista, se asegura de que los útiles estén donde deben estar y revisa que los instructores, quienes son estudiantes universitarios de medicina, tengan todo lo que soliciten.
Ballard lleva 20 años en la educación y les tiene el mismo cariño a las prácticas de laboratorio que a los libros de su biblioteca. Ella se encarga de elegir libros de deportes o medicina para que los niños puedan ver sus intereses reflejados en los estantes. En el campamento, observa a los estudiantes mayores aplicar esos intereses en la vida real.
Una sesión que nunca olvidará tiene que ver con la resucitación cardiopulmonar.
“Cuando los estudiantes hicieron la lección de RCP, muchos dijeron que ya tenían experiencia, así que las cosas fueron más fáciles”, dijo Ballard. “Se dividieron en parejas, movieron las mesas y se acostaron en el piso. Hicieron una pequeña escena en que una persona pedía auxilio y la otra realizaba RCP”.
En otra sesión, los estudiantes se encontraron cara a cara con un corazón de cerdo. Ballard los escuchó describir el fuerte olor y los vio deslizar los dedos por las cavidades para abrirlo. Para muchos, era la primera vez que veían un órgano de cerca, fuera de un libro o video.
Los estudiantes también escucharon una charla de un pediatra sobre los años de estudio que requiere la profesión. Para algunos, esos momentos reforzaron su interés en el campo médico. Para otros, fue una señal para considerar una profesión distinta en la medicina.
Lo que más impresiona a Ballard del campamento es lo seriamente que los estudiantes toman la oportunidad. Algunos llegan sabiendo de antemano algunos términos anatómicos y médicos. Otros hacen preguntas sobre la universidad, la gestión del tiempo y si realmente podrían lograr algo así. Ballard lo considera todo una parte de su formación académica.
“Es una experiencia práctica que recordarán cuando vayan a la universidad”, dijo Ballard. “Aun si escogen otro campo, se marchan con una idea más clara de quienes son y sabiendo que alguien más les confió un trabajo de verdad”.
