Este otoño, Christian R. partirá de Dallas ISD para ir a la Universidad de Texas, donde estudiará Educación Musical.
Antes de comenzar ese capítulo, el recién graduado de Barack Obama Male Leadership Academy at A. Maceo Smith regresó adonde se formó su trayectoria musical: el campamento de verano de banda de Dallas.
“Me gusta tomar las clases magistrales, conocer a los instructores y aprender de ellos”, dijo Christian.
Asistió al campamento durante cinco años, creciendo como clarinetista y convirtiéndose en líder estudiantil. Atribuye mucho de ese crecimiento a las relaciones que entabló.
“Cuando llegué, conocí a los maestros de clarinete, y se convirtieron en mis mentores”, dijo.
Ahora, su parte favorita del campamento es regresar para aprender de estos mentores en clase y reconectar con sus compañeros músicos.
Su historia es un ejemplo de cómo el campamento ayuda a los estudiantes de Dallas ISD a desarrollar sus talentos y explorar futuras oportunidades.
Realizado en Booker T. Washington High School for the Performing and Visual Arts, el campamento provee instrucción profesional y clases magistrales para jóvenes músicos de todo el distrito.
Los instrumentos se prestan sin costo alguno, ayudando así a que los estudiantes tengan acceso a la oportunidad sin obstáculos.
Para Greer C., clarinetista de J.L. Long Middle School, asistir al campamento significó salir de su zona de confort y tocar con estudiantes mayores.
“Uno sabe que ellos tienen más experiencia, y uno aprende”, dijo.
Matthew A., quien cursará noveno grado en Booker T. el próximo año escolar, dijo que este es el segundo año que asiste al campamento, el cual se ha convertido en parte de su rutina de verano.

“Es muy divertido”, dijo. “Conocí a mucha gente y mejoré como músico”.
Para Christian, volver al campamento cada verano es más que una tradición.
Es un recordatorio de lo lejos que ha llegado y lo lejos que espera llegar. Conforme se prepara para comenzar su trayectoria universitaria, deja atrás una conexión de cinco años con un programa que ayudó a moldearlo como músico.
Y, aunque su participación en el campamento esté por terminar, su conexión con el programa no tiene por qué desaparecer. Algún día podría encontrarse de vuelta en Booker T., no como estudiante, sino inspirando a la próxima generación de músicos.



