Para Alan O., el camino al futuro empezó en casa.
De niño, el estudiante de Thomas Jefferson High School a menudo se veía en necesidad de interpretar para su madre para ayudarle a resolver situaciones cotidianas que requerían hablar inglés.

Lo que empezó como una responsabilidad se convirtió de pronto en un propósito. Hoy, Alan se prepara para asistir a la Universidad de Brown con beca completa donde estudiará Ingeniería Eléctrica.
“Quiero crear dispositivos que rompan la barrera del idioma”, dijo Alan. “Eso es algo que siempre ha sido parte de mi vida”.
En Thomas Jefferson, Alan se abrió un camino que lo llevará al otro lado del país y a una de las instituciones más prestigiosas de Estados Unidos. Dijo que el momento que supo que había sido admitido a Brown jamás lo olvidará.
“Fue una experiencia emotiva”, dijo Alan. “No supe reaccionar de primero”.
En la preparatoria, Alan nutrió sus bases académicas y de líder participando en varios programas. Fue parte de robótica, National Honor Society y programas de embajadores estudiantiles, mientras también participaba en Upward Bound, un programa financiado por el gobierno federal para aumentar la tasa de graduación y la preparación universitaria de los graduandos.
A través de Upward Bound, Alan expandió su perspectiva más allá de Dallas, pues viajó a varios lugares del país como Washington D. C., California y Corpus Christi. El programa también le brindó apoyo con la preparación universitaria, educación financiera y exámenes estandarizados.
“Eso me demostró que puedo ir a cualquier sitio”, dijo. “Me abrió los ojos ante lo posible”.
Alan asegura que sus éxitos se deben a la red de apoyo que lo rodea integrada por sus amigos cercanos, maestros y consejera universitaria, Lucy Erstpower, quien lo guio al momento de tramitar solicitudes de admisión universitaria. Recuerda compartir el momento en que recibió la carta de admisión con su mejor amigo, quien lo apoyó a cada paso del camino.
En casa, su mayor fuente de motivación es su madre.
“Como madre soltera, ella lo ha hecho todo por mí”, dijo Alan. “Nunca me pidió hacer nada de esto. Yo solo quise hacerlo por ella”.
En cuanto se alista para marcharse de Dallas ISD, Alan reflexiona sobre el rol que el distrito jugó en su formación.

“Dallas ISD me dio los recursos y las oportunidades que yo necesitaba”, dijo. “Los programas, los maestros y la comunidad me apoyaron a lo largo del camino”.
Con miras al futuro, Alan espera combinar su pasión por la ingeniería con sus experiencias de vida para crear soluciones que tengan un impacto significativo. Aparte de su carrera, también se visualiza ayudando a los demás y guiando a los estudiantes que quieren seguir un camino similar.
Su consejo para los jóvenes es sencillo.
“Con esfuerzo, algo de suerte y una buena red de apoyo, pueden lograr lo que quieran”.
