Hill asistió a un programa Montessori durante un ciclo escolar cuando tenía cuatro años. Décadas después, le preguntó a su madre, una maestra jubilada, por qué no le había permitido permanecer en el programa.
“¿Saben lo que me dijo?”, dejó un momento para pensar. “Me dijo que era demasiado caro”.
Y por eso, dijo Hill, lo que hacen los maestros Montessori del distrito para las familias es enorme.
Ofrecer programas Montessori en Dallas ISD da a los estudiantes oportunidades que de otro modo posiblemente no tendrían, sobre todo en el sistema público, dijo Hill.
Durante la ceremonia, los maestros recibieron pines y certificados como reconocimiento de sus nuevas credenciales Montessori, honrando así su compromiso con la educación centrada en los estudiantes. Cada uno completó más de 300 horas de formación Montessori, además de una práctica de nueve meses. Esta formación es financiada por el distrito como parte de sus esfuerzos por incrementar el número de maestros con credencial Montessori.
Rafael Ibarra, maestro en Prestonwood Montessori at E.D. Walker y nominado a maestro del año para magnets y escuelas de opción, dijo que fueron dos años de formación rigurosa.
“Hice la formación de grados menores y grados superiores de primaria”, dijo. “Fue durante el verano y cada segundo sábado. Fueron semanas de 40 horas de cierto contenido, o de un cierto tema, y tuvimos que escribir muchos ensayos, pero fue una gran experiencia”.
Dallas ISD está formando a maestros Montessori para dar a las familias más opciones educativas.
En Montessori, los salones se centran en los alumnos, quienes son de diferentes edades. Los alumnos escogen sus actividades, pasan de materiales concretos a conceptos abstractos, y se vuelven dueños de su propio aprendizaje. Los educadores son organizados según tres niveles: parvularia, de prekínder a kínder; primaria menor, de primero a tercero; y primaria superior, que integra a los estudiantes de primaria mayores.
Para muchos maestros, el programa ofrece un siguiente paso significativo en su carrera.
En el caso de Jeanne Elser-Smith, quien enseñó Montessori en el sistema privado antes de incorporarse a George Bannerman Dealey Montessori Academy, Montessori es más que un método: es una forma maravillosa de pasar cada día en el salón, donde los niños participan, se enorgullecen y conectan profundamente con su aprendizaje, dijo.
“Debemos seguir lo que el niño está haciendo, sin importar la edad”, dijo. “Eso da a los maestros la libertad de brindar apoyo a su nivel e impulsarlos cuanto sea necesario”.

