El camino que tomó Tina Compton hacia la consejería escolar empezó en su salón de clases, donde se percató de que muchas de las dificultades de los estudiantes no eran académicas, sino emocionales.
“Vi que algunos batallaban con problemas fuera del salón, como baja autoestima, ansiedad, falta de comida o inestabilidad familiar”, dijo Compton. “Estaba pasando mucho tiempo corrigiendo su comportamiento en lugar de tratar el problema de raíz”.
Darse cuenta de esto cambió la trayectoria de su carrera de 30 años en la educación. Compton descubrió su pasión por el aprendizaje socioemocional y por ayudar a los estudiantes a desarrollar su autoconfianza y resiliencia.
“Sabía que tenía que ayudarlos a tener las herramientas emocionales necesarias para el éxito a largo plazo”, dijo.
Hoy en su noveno año como consejera escolar, y con 20 años en Dallas ISD, Compton es consejera en Martha Turner Reilly Elementary School. Todos los días son diferentes, y Compton afirma que decir que los consejeros hacen de todo es decir poco.
Sus funciones incluyen reunirse individualmente con cada estudiante a principios y mediados del año escolar, dirigir grupos pequeños y dar lecciones diarias de aprendizaje socioemocional. También da seguimiento al progreso académico y organiza eventos escolares como el día de profesiones, Junior Achievement Day y las Reilly Rallies de cada mes. También es la voz tras los anuncios matutinos.
Pero al centro de toda su labor está la conexión.
“Lo más gratificante son los lazos y la oportunidad de hacer que la escuela sea divertida”, dijo Compton. “No hay nada más gratificante que ver a los estudiantes alegrarse cuando me ven”.
Sea que se ponga un disfraz para las fiestas o anime los eventos de la escuela, Compton dice que la alegría juega un rol importante en ayudar a los estudiantes a sentirse seguros y apoyados.
“Creo que un poco de jocosidad y mucha alegría hacen mucho para que los estudiantes se sientan seguros y felices en la escuela”, dijo Compton.
Hoy que Dallas ISD pone el foco en el legado, Compton espera que el suyo refleje las bases que ha sentado.
“Quiero que me recuerden como la consejera que hizo de la escuela un lugar seguro y alegre donde se sintieron tomados en cuenta y adquirieron las herramientas emocionales que necesitan para enfrentarse a cualquier desafío”, dijo. “En fin, espero que me recuerden por haber fomentado una cultura escolar donde el aprendizaje socioemocional no era solo un plan de estudios, sino el centro de todo lo que hicimos”.



