Para los estudiantes del conjunto Mariachi Verde de Bryan Adams High School Leadership Academy, el mariachi es más que una clase.
Es la continuación de sus tradiciones familiares y una manera de honrar el pasado al tiempo que construyen su futuro. A través de la música, preservan tradiciones que se han heredado de generación en generación.
“Me conecta a mi cultura al enseñarme un género musical que es parte de mi herencia y al ayudarme a entender mejor mis raíces de manera que no se puede con libros o artículos”, dijo Jairo G.
Esa conexión empieza desde el hogar.
“Ser mariachi me conecta con mi cultura porque representa la música que se escucha en mi casa”, dijo Ethan B. “Cuando toco canciones de mariachi, se me viene un sentido de orgullo de mis raíces”.

Mariachi Verde empezó como un pequeño grupo que se reunía después de clases durante el año escolar 2019–2020, y con el tiempo pasó a ser una clase electiva, dijo Steven Ramírez, director.
Lo que empezó con cinco estudiantes se ha transformado en un programa de tres conjuntos, una clase de principiantes y más de 75 estudiantes liderados por dos directores.
Ramírez dijo que el programa les da la oportunidad de participar en un arte culturalmente relevante al tiempo que desarrollan habilidades de liderazgo y seguridad en sí mismos.
“He visto cómo algunos estudiantes se vuelven líderes. Desarrollan confianza, aprenden a buscar soluciones y cuidar los detalles”, dijo. “He visto a algunos estudiantes tímidos aprender a expresarse y sentirse más confiados en actuaciones y situaciones sociales”.
Conforme crece el programa, también lo hace su reputación.
Mariachi Verde ha competido en el Festival Estatal del Mariachi de la UIL por cuatro años consecutivos, alcanzando clasificaciones distinguidas cada año.

En 2024, el grupo terminó en tercer lugar de la división de preparatorias de la competencia nacional Mariachi Espectacular de Albuquerque. Los estudiantes también se presentan en eventos comunitarios, incluyendo un espectáculo de medio tiempo de los Dallas Mavericks y la ceremonia anual del alcalde en que se ilumina el árbol de Navidad.
Pero para Jesse Z., ser mariachi va más allá de los premios y los reconocimientos. Es una manera de perpetuar el legado musical de su familia, pues sus abuelos alguna vez fueron mariachis también.

“Están orgullosos y asombrados cada vez que me ven tocar música mariachi como la que tocaban ellos cuando tenían mi edad”, dijo.
Ese orgullo es algo que tienen en común los estudiantes en el programa. A través de la música, no solo desarrollan su musicalidad, sino también fortalecen los lazos que tienen con las tradiciones de sus familias que continúan siendo parte esencial de sus identidades.
Para saber más sobre Mariachi Verde y otras oportunidades ofrecidas en Dallas ISD, asista a la Más Opciones Expo el sábado, 11 de abril, en el Automobile Building de Fair Park.

