Cuando seis estudiantes entraron por primera vez en Irma Lerma Rangel Young Women’s Leadership School, no sospechaban que el camino delante las llevaría a algunas de las universidades más selectivas del país.
Keyri B., Sofía D., Aida F., Princess T., Cecilia S. y Marisol M. convirtieron siete años de esfuerzo, perseverancia y ayuda de sus mentores en becas completas para estudiar en las universidades de sus sueños.
Las seis estudiantes obtuvieron una beca de cuatro años otorgada por QuestBridge, un programa nacional competitivo que ayuda a los estudiantes de alto rendimiento a ir a las mejores universidades, y serán las primeras personas en sus familias en ir a la universidad
Asistirán a Wellesley College, Boston College, Washington University in St. Louis, University of Notre Dame y Oberlin College, donde estudiarán derecho, medicina, mercadotecnia y servicio público.

“Con la ayuda de mis maestros, especialmente mi consejera universitaria, tuve la herramientas para sentirme lo suficientemente confiada para solicitar una beca tan competitiva como la de QuestBridge”, dijo Keyri. “Ellos nunca me abandonaron y me dieron las expectativas que debía cumplir”.
Si bien los próximos pasos las llevarán a todos los rincones del país, las estudiantes dicen que su camino se forjó mucho tiempo antes de que empezaran 12.º grado.
Sofía, quien estudiará Biología en Boston College, dice que en Rangel, desde sexto grado, nunca fue una cuestión de si irían a la universidad, sino a cuál.
“En Rangel, mis sueños se convirtieron en posibilidades reales porque siempre pensé que no era lo suficientemente inteligente para ser cirujana”, dijo. “Todos mis maestros y consejeros me hicieron ver que mis sueños eran válidos porque tengo el impulso para alcanzarlos y todo es posible”.
En Rangel, ir a la universidad es el propósito, dijo Erika González, consejera universitaria que trabaja de cerca con las estudiantes a partir de 11.º grado.

González las ayuda a atravesar la parte más difícil para alcanzar sus metas. Ella prepara a las estudiantes para los exámenes SAT y ACT, revisa sus ensayos, orienta a los padres y las ayuda a solicitar becas competitivas como la de QuestBridge.
Este año se celebra a uno de los grupos más numerosos de becarias de QuestBridge en Rangel.
“Soy una pequeña parte de su historia. Es un honor trabajar con ellas”, dijo González. “La solicitud de QuestBridge exige mucho. Nos empezamos a preparar con mucha antelación”.
“Recibir esta beca me abrió las puertas a nuevas oportunidades”, dijo Keyri. “Quiero que otras personas tengan la misma oportunidad que tuve yo. Estoy muy agradecida con todos los que me han ayudado e impulsado a ser mi mejor versión”.
Princess, quien estudiará Politología en Washington University in St. Louis, anima a los estudiantes que consideran solicitar la beca de QuestBridge a mantenerse enfocados en su propio camino.
“Uno puede lograr lo que se proponga”, dijo. “No hay que comprarse con los demás. Sé tu mayor motivador, y quienes te acompañen se convertirán en tus mejores amigos y tu red de apoyo. Siempre querré a las amigas que hice desde el primer día”.
En cuanto se alistan para irse a escuelas ubicadas a cientos, y en algunos casos, miles de millas de distancia, llevan consigo enseñanzas que les impartieron en Rangel: liderar con seguridad, apoyarse una a otra y nunca empequeñecer sus sueños.
Y este año, seis de esos sueños se volverán realidad a la vez.

