Uno de los momentos más importantes en la vida de cualquier joven es aprender a hacer cálculos en la mente sin esfuerzo. Los niños empiezan a aprender este proceso en primer grado y continúan a lo largo de la primaria. Pero cuando los coordinadores de currículum visitaron salones en varias partes del distrito, se encontraron con un desafío común: a los estudiantes les cuesta recordar con rapidez las bases para resolver problemas de alto orden, según confirma Aaron Daffern, director de matemáticas en Servicios Académicos.
“Solía haber una falsa dicotomía: o memorizabas todo sin entender, o te ibas al otro extremo y solo explorabas, pero no eras muy rápido”, dijo. “La educación suele vacilar entre ambas cosas, pero no hay razón por la que no puedan existir las dos. A veces la exploración ocurre a costa de los hechos; queremos que puedan hacer ambas”.
Con el fin de juntar memorización con aprendizaje conceptual, Servicios Académicos presentó la iniciativa Math Magic el pasado otoño, la cual se diseñó para ayudar a los estudiantes a desarrollar su automaticidad en suma, resta y multiplicación básica. Dominar estas operaciones deja disponibles otros recursos cognitivos valiosos, lo que permite a los estudiantes enfrentar conceptos complejos sin abrumarse haciendo cálculos básicos.
Implementación de la magia matemática
Math Magic ofrece una serie de niveles estandarizados de primer grado a tercero. Puesto que los exámenes con tiempo pueden hacer que los estudiantes se sientan intimidados, el distrito diseñó Math Magic como un programa de alta estructura pero poco estrés. Para mantener alta la energía, el programa usa incentivos, como correcciones inmediatas, dulces y una camiseta una vez que los estudiantes completan los seis niveles. En cada escuela, se exhibe un cartel con los logros de cada salón, los cuales fomentan el sentido de competencia sana e inclusiva.
Resultados prometedores
La recepción de las escuelas, como Richard Lagow Elementary School, ha sido prometedora, y hace hincapié en el entusiasmo estudiantil y la responsabilidad que ahora asumen.
Más allá del aula, uno de los resultados más conmovedores de Math Magic ha sido la participación de los padres. Si bien algunas estrategias de matemáticas modernas pueden parecerles “nuevas” o confusas, la hoja básica de hechos matemáticos es universal. Estas hojas de práctica pueden completarse en casa, lo que permite a los padres ayudar a sus hijos con la tarea aunque ellos mismos no se sientan confiados en matemáticas.“Queremos proveer un recurso que los padres puedan usar sin tener que entrenarlos”, dijo Daffern. “Pueden usar un cronómetro, hacerle una prueba a su hijo con tarjetitas y proveer apoyo en casa”.
Los maestros han recibido las herramientas y la flexibilidad para incorporar esta iniciativa en su salón. La mayoría recuerda los exámenes con límite de tiempo, un formato familiar, lo que hace que Math Magic sea un recurso extra que se integra fácilmente en su rutina diaria.
“Queríamos que no se necesitara mucha explicación. Si bien los planes de estudio nuevos como Eureka y Carnegie requieren de una extensa capacitación, estos son esencialmente exámenes con límite de tiempo, un formato con el que la mayoría de los maestros ya se sienten cómodos”, dijo Daffern.
Los maestros fortalecen sus habilidades
Mientras los estudiantes se enfocan en Math Magic, los maestros están capacitándose a través del Math Teacher Collaborative, una iniciativa en que los maestros se reúnen para desarrollar su conocimiento del contenido y prácticas educativas, asegurando así que se sientan confiados al enseñar tanto conceptos matemáticos básicos como avanzados.
“El año pasado, lanzamos un taller de tres días para 40 escuelas de alta prioridad para fortalecer la comprensión de los maestros del contenido matemático”, dijo Daffern. “Como muchos maestros de primaria se especializan en lectura o no se han familiarizado con las matemáticas, nos enfocamos en toda una gama de habilidades”.
Si bien el primer objetivo es que los estudiantes obtengan mejores resultados en exámenes estandarizados como el STAAR, la visión a largo plazo se trata de la confianza en uno mismo. Para cuando estos estudiantes lleguen a secundaria y tengan permitido usar calculadoras, ya tendrán el sentido numérico básico como para saber si la respuesta que les da la calculadora es lógica.
“Los estudiantes disfrutan de esto porque les gusta ponerse a prueba. Les da una respuesta inmediata, y esa oportunidad para crecer poco a poco ayuda mucho. Uno no tiene que motivarlos tanto; es natural que les guste aprender, y Math Magic los lleva un paso a la vez”, dijo Daffern.
