Avanzan planes de abrir centros de recursos con el fin de corregir desigualdades históricas

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Luego de que la Junta Escolar expresara su apoyo a la propuesta de abrir centros de recursos para estudiantes y familias que serán financiados por el programa de bonos de 2020, la jefa de personal Pamela Lear y la jefa adjunta de la Oficina de Equidad Racial Sharon Quinn asumieron la responsabilidad de reunir un comité organizador para avanzar el proyecto. El concepto propone la creación de centros comunitarios que ofrecerán servicios sociales cruciales en los vecindarios de las preparatorias Lincoln, L.G. Pinkston, H. Grady Spruce y Franklin Roosevelt. Los $40 millones en fondos del bono asignados al proyecto se limitan a la construcción de los centros para crear espacio para brindar servicios a comunidades que no los han tenido históricamente. La Dra. Lear dio a conocer recientemente que el primer centro que abrirá estará en la comunidad Lincoln. De momento, se prevé abrirlo en J.J. Rhoads Elementary School sobre la Second Avenue.

En tanto el comité organizador discute los planos de las instalaciones y sus servicios, el grupo está basando su trabajo en un análisis de condiciones económicas y sociales en las cuatro comunidades. A través de sondeos, entrevistas, encuestas y talleres en la comunidad, los habitantes en dichas áreas han identificado servicios que necesitan, desde servicios de salud mental y atención médica, programas recreativos y capacitación laboral para jóvenes hasta ayuda para la vivienda, servicios legales y acceso a alimentos saludables.

DATOS DE APOYO: Entre las herramientas que orientan la planificación están el Índice de Recursos Comunitarios (CRI), el Índice de Intensidad de Pobreza (IPI) y datos sobre la utilización de planteles y la condición de instalaciones así como la historia de segregación y prácticas discriminatorias en las áreas designadas. El CRI es un conjunto amplio de datos que reflejan la fuerza económica y social de comunidades en toda la ciudad según mediciones de los ingresos promedio y niveles de educación de sus habitantes, la disponibilidad de supermercados, centros de salud, etc. El IPI es una medición de la pobreza que genera datos por cuadras en la comunidad marcadas por el censo que se basan en factores similares, incluyendo casas ocupadas por sus propietarios y el número de familias monoparentales.

Visto desde cualquier índice, las cuatro comunidades reflejan cómo las inequidades históricas, como la segregación y la falta de inversión, debido al racismo sistémico aún afectan a los habitantes al día de hoy.

Por ejemplo, en el oeste de Dallas, los datos muestran que el número de habitantes que cuentan con un seguro de salud es 25% menor que el de aquellos en comunidades con más recursos, y el ingreso promedio familiar de $21,918 está muy por debajo del de $81,300 que se encuentra en comunidades más pudientes.

En reiteración de los datos, en reuniones comunitarias sostenidas a lo largo de nueve meses, los residentes a menudo mencionaron el trauma relacionado con problemas de salud mental que no han sido tratados, una falta de vivienda decente y asequible y de parques y programas recreativos para jóvenes. Dadas estas preocupaciones y datos que reflejan el impacto que tienen en el aprovechamiento estudiantil, la Dra. Lear y el equipo sienten que hay una justificación sólida para que el distrito avance con los planes de construir los centros y colaborar con la ciudad, el condado y las organizaciones sin ánimo de lucro para equiparlos con los servicios necesarios.

EL OBJETIVO: En una reunión reciente del comité organizador, la Dra. Lear compartió una declaración del documento creado para iniciar la labor. Como con muchos otros servicios educativos que ofrece el distrito, la Dra. Lear dijo que Dallas ISD está liderando el esfuerzo para construir los centros por el bienestar de los estudiantes. “La covid-19 ha puesto en evidencia lo importante que es para los estudiantes y sus familias la escuela de su comunidad. El personal de las escuelas no solo provee oportunidades educativas, sino también comidas regulares, consejería para acceder a pruebas, cómo solicitar ayuda para el alquiler y apoyo socioemocional para sobrellevar tiempos difíciles. Las escuelas son instituciones que se han ganado la confianza de las familias que recurren a ellas para la educación y mucho más”.

El reporte indica las áreas en que la salud del vecindario afecta en gran medida al aprovechamiento estudiantil, incluyendo viviendas que no cumplen con los estándares, mudanzas frecuentes y familias que no pueden costear los gastos del hogar. Además, la escasez de supermercados y la falta de alimentos asequibles y saludables afectan negativamente a los estudiantes y causan impuntualidad, baja asistencia escolar y una capacidad reducida de enfocarse en las tareas. La atención médica, los problemas de visión y salud oral, el asma, la obesidad y el estrés crónico, junto con el abuso de sustancias, son obstáculos que afectan al aprovechamiento académico y la posibilidad de alcanzar una condición económica estable. El consenso del reporte es que la pobreza siempre perjudica el aprovechamiento estudiantil y los centros de recursos son una manera de cortar el problema desde la raíz.

PRÓXIMOS PASOS: Durante su presentación del 14 de enero a la Junta Escolar y el superintendente, la Dra. Lear y la Dra. Quinn se comprometieron a juntar un comité organizador para empezar a trazar un plan para crear los centros y reportar su progreso regularmente.

Una docena de representantes, entre ellos personal de la organización Child Poverty Action Lab, y empleados del distrito han sido asignados al comité organizador de los centros de recursos, con las siguientes responsabilidades:

Participación comunitaria – Establecer un comité para cada vecindario identificado y trabajar con los padres y la comunidad para mejorar el programa una vez que sean seleccionados los sitios y motivar la participación del público a través del proceso de diseño; evaluar el interés de proveedores en la comunidad y su capacidad de entrega de servicios.

Planificación y diseño de instalaciones – Seleccionar sitios para los centros al evaluar los recursos y su capacidad potencial; mejorar los programas basándose en los datos, las limitaciones del sitio, códigos locales y la opinión de la comunidad; iniciar el diseño, seleccionar a los socios y comenzar los trabajos.

Socios y programas – Compartir datos con agencias públicas y encontrar maneras para que estas respondan a las necesidades identificadas; establecer un equipo que administrará el diseño, la apertura y el funcionamiento de los centros de recursos; desarrollar un modelo de operaciones basado en los fondos, los socios, etc.

El equipo puede encontrar información útil de dos centros similares creados por los distritos escolares de Houston y Los Ángeles. Sin embargo, todo indica que Dallas ISD llevará a cabo un esfuerzo más ambicioso en términos del número de centros y el potencial de servicios que se ofrecerán.

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