“Me gustaría regresar y ver a más muchachos en Dallas ISD que se parecen a mí jugando tenis”, dijo Malcolm M., estudiante de Barack Obama Male Leadership Academy at A. Maceo Smith.
Con tan solo cinco años, Malcolm conoció por primera vez el juego del tenis gracias a su abuelo durante una visita a Longview, Texas. Lo que no sospechaban era que aquel niño de cinco años marcaría la historia de Dallas ISD.
“Mi abuelo se da crédito por haberme enseñado el deporte”, dijo Malcolm. “Está muy orgulloso de mí y le agradezco que lo haya hecho”.
Para su abuelo, el deporte representa más que competencia. Representa progreso.
De niño, no tenía permitido aprender a jugar tenis debido a la discriminación por su raza. Veía a otros niños jugando al otro lado de una cerca, estudiando sus movimientos y aprendiendo lo que podía. Muchos años después, le inculcó esos conocimientos a su nieto.
Hoy, la trayectoria de Malcolm refleja el tema del Mes de la Historia Afroamericana 2026: “Un siglo de conmemoraciones de la historia afroamericana”. Su éxito representa lo lejos que ha llegado la comunidad y la labor que aún queda por hacer.

Malcolm también compite para Dr. L.G. Pinkston Sr. High School. En 10.º grado, calificó para el torneo estatal, convirtiéndose en el primer tenista de Pinkston y BOMLA en alcanzar ese nivel. También fue el primer tenista masculino del distrito en alcanzar el torneo estatal desde 1929.
“El primer año que fui al torneo estatal, tuve que mantener el enfoque, así que lo sentí como cualquier otro partido. Pero cuando todo acabó, me di cuenta. Fue un gran honor para mí hacer historia”, dijo Malcolm.
Terminó en segundo lugar del torneo como estudiante de 10.º grado y en tercero el año después, a tan solo una victoria de ganar el campeonato estatal.
Malcolm afirma que lo que lo impulsa son su padre y su abuelo, quienes fueron deportistas en la universidad. Desde que era pequeño, su padre lo expuso a una gran variedad de actividades, desde lo académico hasta viajes, lo que amplió su perspectiva.
Esas experiencias lo ayudaron a decidir a qué universidad asistir. Malcolm sabía que quería algo diferente de sus padres, quienes asistieron a instituciones con mayoría blanca.
“Al investigar universidades, sabía que quería ir a una históricamente afroamericana”, dijo Malcolm.
Durante una presentación en Southern Methodist University, conoció a Ebonye Jones, entrenadora de Coppin State University, quien reafirmó su decisión.
Jones, quien es una mujer afrodescendiente del Caribe, captó la atención de Malcolm porque se interesó en su carácter, sus metas y su vida más allá del tenis.
“Vio cosas en mí que no había visto en otros jóvenes, y creo que eso es lo que llamó su atención hacia mí como persona y no solo como tenista”, dijo Malcolm.
Malcolm aceptó una beca completa para jugar tenis como estudiante de Coppin State University y también una beca de HBCU Project.
Sus logros, si bien son notables en la cancha, trascienden más allá del deporte también.
Es miembro del conjunto de jazz de la escuela, de la National Honor Society y estudió fuera en Alemania dos veces. También viajó al norte de Ghana para hacer trabajos humanitarios con la organización Water for West Africa.
Durante ese viaje, se vio inspirado por los estudiantes de una escuela local que no tenían acceso al tenis.
“Muchos niños de esa escuela en Ghana no tenían la oportunidad de jugar tenis, así que yo, siendo afrodescendiente y un tenista bastante bueno, dije que sería genial compartir mi experiencia y algunos materiales de tenis con ellos”, dijo.
Ese acto condujo a la creación de una cancha de tenis en su honor en Ghana y el desarrollo de su propia filial de la organización sin fines de lucro de su padre que incorpora el tenis como medio de oportunidades y exposición.

Con miras al futuro, Malcolm piensa estudiar medicina con concentración en medicina interna o anestesiología.
Lo que nació como algo divertido de hacer con su abuelo, un hombre que ni siquiera tenía permitido aprender a jugar el juego, terminó siendo un legado histórico para Malcolm en Dallas ISD.
“Resumiendo mi legado, diría que la constancia da resultados”.



